¿Por qué nos engancha tanto volver al pasado?
Hace 1 semana
Una de las primeras y más destacadas series basadas en notables piezas de la literatura española que produjo TVE en los primeros 80, basada en la novela de la catalana Mercé Rodoreda, fue la recordada La plaza del diamante, dirigida por Francesc Betriu, estrenada también en una versión para la gran pantalla. La protagonista fue la, entonces, desconocida y joven actriz catalana Silvia Munt, quien incorporaba a la protagonista, Colometa, un nombre que pronto se haría familiar y popularísimo entre los espectadores.


Durante las diez temporadas que convirtieron al Un, dos, tres... de Chicho Ibáñez Serrador en uno de los más emblemáticos programas de la historia de TVE, inserto en la memoria sentimental de varias generaciones de españoles, en sus diferentes versiones, una de las más recordadas fue aquella de 1976, la segunda, de la mano del peruano Kiko Ledgard como presentador, al que acompañaba un ramillete de azafatas del concurso, alguna de las cuales no tardaría en alcanzar sobrada fama y popularidad (Victoria Abril, María Casal, etc...).
Corría el año 1976 cuando Ana Belén consolidaba su status de estrella del cine español de la época, tras una notable carrera teatral e importantes éxitos cinematográficos como Vida conyugal sana o El amor del capitán Brando, protagonizando, junto a Emilio Gutierrez Caba y Carmen Maura, otro film de época, La petición, de la mano de otra gran mujer de le época, la directora Pilar Miró.


Capitaneada por Manuel Martín Ferrand, la novedosa Antena 3 se convirtió rápidamente, en los primeros ochenta, en una de las más populares y seguidas emisoras de radio nacionales, alguno de cuyos buques insignia, junto a Luis Herrero, Gomaespuma, Pumares, Garci o José María García, eran estos Hermida, García Juez o, especialmente, Antonio Herrero, los cuales podemos ver en estos anuncios publicitarios de la época.
La matrona del clan Flores, doña Lola, acompañada por sus niños, Rosarito y Antonio. Revista Lecturas, 1973.

Temazo de la cantante neoyorkina Carly Simon (dedicado quizás a Warren Beatty, quizás a Mick Jagger...), constituido en el mayor éxito de su carrera.
María Laura, María Emilia y María Eugenia, Las trillizas de oro, en glorioso bikini playero. Revista Lecturas, 1981.
Aunque ya llevaba unos años de dedicación al cine y la televisión, la vallisoletana Agata Lys consolidaría su fama y su status de sex-symbol patrio gracias a su papel en el film La nueva Marilyn, de José A. de la Loma, donde se convertía en una sosias de la mítica intérprete norteamericana, tal como refleja este suculento reportaje de la revista Ama de la época.
SIXTIES, SEVENTIES, EIGHTIES, NINETIES...