En aquella guerra de hembras neumáticas de fines de los ochenta dominada por Samantha Fox o Sabrina, la polaca Danuta Lato ocupó un lugar más secundario pero igualmente rotundo, con su erotismo un tanto primario y su look vulgarote. Aún así recordamos sus prominentes curvas, su ubérrimo poderío mamario, como puede observarse en este reportaje de la revista Pronto que la coronaba como una de las reinas del erotismo en aquel verano del 88.