Anuncio de ambientillo navideño, de la mano de la bella y borbónica actriz hispano-argentina Mirta Miller. Ejem...
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Formado por tres amigos sevillanos, Eduardo Rodríguez, Luis Moreno y José Moreno Josele (posteriormente humorista), el trío rumbero Los Payos tuvo un enorme exitazo con su popularísima María Isabel en 1969. Un año después intentarían lograr un nuevo hit con este saleroso Señor doctor.
Una de las más bellas y atractivas mujeres del cine español de los setenta fue María Luisa San José. Sin caer en un cine erótico de baja estofa, la San José fue una de las presencias más estimulantes, mito erótico de la época, gracias a su participación en films como Los nuevos españoles, Tormento, Las señoritas de mala compañía, Mi mujer es muy decente dentro de lo que cabe, Más fina que las gallinas...
Si hubo un jugador de baloncesto mítico en los años ochenta, especialmente por su inigualable aspecto físico y estatura (2.20 m) fue el soviético Vladimir Tkachenko, tanto en sus participaciones con la selección de la URSS como en su sempieterno equipo, CSKA Moscú.
En aquella guerra de hembras neumáticas de fines de los ochenta dominada por Samantha Fox o Sabrina, la polaca Danuta Lato ocupó un lugar más secundario pero igualmente rotundo, con su erotismo un tanto primario y su look vulgarote. Aún así recordamos sus prominentes curvas, su ubérrimo poderío mamario, como puede observarse en este reportaje de la revista Pronto que la coronaba como una de las reinas del erotismo en aquel verano del 88.

Reina de la música disco de fines de los setenta gracias a hits como Last dance, Hot stuff y On the radio, Donna Summer tuvo su último exitazo con este popero She works hard for the money, con el que estuvo apunto de convertirse en otra Tina Turner, antes de iniciar una etapa de perfil más bajo durante la segunda mitad de los ochenta y los noventa.
Hoy olvidado, el actor cómico argentino Joe Rígoli fue uno de los humoristas y actores televisivos más populares y aclamados de los años setenta en España, donde llegó desde su país natal a principios de década y participó en programas tan populares como el Directísimo de José María Iñigo, el concurso Lápiz y Papel o El kiosko, gracias a pesonajes alter ego como Felipito Tacatún.
Descubrimos a la actriz, humorista y escritora uruguaya Gabriela Acher al frente de un monólogo en uno de los principales teatros madrileños. Muchos se preguntaran quién es, sin recordar que,esta cómica afincada en Argentina, escasamente recordada hoy por el público español, tuvo su momento de gloria en la televisión española de los ochenta gracias a su participación en el mítico concurso Un, dos, tres... en el año 84, encarnando a la dicharachera y parlanchina Charito Muchamarcha.
Famosa por su protagonismo en una de las series más señeras de los setenta, La mujer biónica (1976), spin-off avant la lette de El hombre de los seis millones de dólares, la californiana Lindsay Wagner no lograría después mantener una carrera a la altura de las expectativas, circunscrita mayormente a la tele y a producciones de escaso relieve, cayendo paulatinamente en un relativo olvido.



Con su estilo histriónico y algo apayasado, Miguel Angel Carreño Micky ha sido nuestro ye-yé por antonomasia, el más destacado beat autóctono. Primero, durante los años sesenta, con su conjunto Los Tonys y, posteriormente, gracias a una sui generis carrera en solitario, trufada de éxitos notables en los setenta, especialmente El chico de la armónica, Bye bye Fraulein o aquella Enséñame a cantar con la que representó a nuestro país en Eurovisión.
Parodiado hasta el exceso, el canario José Vélez, con su estilo risueño y expresivo, fue uno de los solistas de mayor éxito en los años setenta y ochenta, gracias a canciones como El canarito, Vino griego o ésta, con la que representó a nuestro país en el Festival de Eurovisión del 78.
Madre de la también actriz Francesca Neri, Rosalba Neri fue una de las actrices italianas de mayor proyección de los años sesenta, gracias a sus trabajos en peplums como Esther y el rey, Ercole contro i figli del sole, El león de Tebas, o la épica El Cid, de Anthony Mann. También fue presencia habitual de numerosos spaghetti-westerns, exploits de la saga Bond de la época o diversas cintas de temática erótica, tales como Lady Frankenstein, Libera amore mio, Alla ricerca del piacere, L'amante del demonio, etc... A fines de los setenta su carrera decaerá, dedicandose a cintas menores o trabajos televisivos.
Tras convertirse en uno de los buques-insignia de la primera época Tele 5 con sus popularísimos y recordados programas Vip Noche o Vip Guay, Emilio Aragón fichó por Antena-3 con intención de reverdecer esos éxitos en programas como El gran juego de la oca o el night show Noche, noche. Aunque no logró conseguirlo del todo, seguimos recordando aquel programa, donde Emilio se rodeó de gente como Luisa Martín, Belén Rueda, Fernando Romay o las mellizas mexicanas Ivonne e Ivette.
Si un rostro televisivo de los años setenta encarnaba la sobriedad y la credibilidad, ése era Pedro Macía, presentador del Telediario de máxima audiencia del Ente entre 1973 y 1981, presencia ineludible en el hogar de todos los españoles, símbolo de la convulsa etapa de la transición política. Conocido por el sobrenombre de telebombón por su carismática imagen, podemos verle en su faceta más íntima y familiar en este reportaje de la revista Pronto de la época.
SIXTIES, SEVENTIES, EIGHTIES, NINETIES...