
Siguiendo los pasos de su hermana Ángela, la quinta del clan Molina,
Paula, tuvo una intensa aunque corta carrera como actriz en los finales de los setenta y los ochenta, cuyo jalón más importante y recordado fue, a su vez, su primer papel importante en la gran pantalla, el de la protagonista, junto a Oscar Ladoire y Antonio Resines, de
Ópera prima, hito de la denominada comedia madrileña y debut en la dirección de
Fernando Trueba.
Recordamos su figura y el mencionado film (del cual puede saberse más información en
este jugoso video) gracias a este reportaje de la revista
Lecturas de la época.