Dos machos ibéricos de la época: Manolo Escobar y José Mª Iñigo, en el programa de este último en TVE (1975).
¿Por qué nos engancha tanto volver al pasado?
Hace 5 días
Dos machos ibéricos de la época: Manolo Escobar y José Mª Iñigo, en el programa de este último en TVE (1975).
Antes de alcanzar fama y prestigio en su madurez, gracias a su trabajo en notables films como Un lugar en el mundo, Martín (Hache) y Todo sobre mi madre, la actriz porteña Cecilia Roth fue una de las destacadas figuras del espectáculo argentino que eligieron nuestro país como destino al verse obligadas a escapar de la dictadura militar de su país. Junto a gente como Héctor Alterio, Politti, Alejo Stivel y su hermano Ariel, miembros ambos del conjunto rock Tequila, se estableció en España, convirtiéndose en una de las musas de la movida madrileña, trabajando en films de la época, tales como las almodovarianas Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, Laberinto de pasiones y Entre tinieblas o la mítica Arrebato, de Iván Zulueta.

Tras unos inicios en un grupo flamenco, de la mano de Paco Cepero, la sevillana Lucía (su verdadero nombre era Mª Isabel Rodriguez Lineros) se dedicó al mundo de la canción melódica tras lograr ser seleccionada como representante de nuestro país en el Festival de Eurovisión de 1982.
Una de las más recordadas y míticas series de la televisión de fines de los setenta fue Sandokan, el tigre de Malasia, basado en la obra literaria de Emilio Salgari, gracias a la cual el actor indio Kabir Bedi obtuvo gran fama y reconocimiento, popularizando su look agerrido y barbado.

Prestigioso actor teatral, protagonista del film de culto por excelencia del cine español Arrebato, no fue, sin embargo, hasta su participación encarnando al protagonista Carlos Deza, en la serie televisiva Los gozos y las sombras, adaptación la famosa novela homónima de Torrente Ballester, cuando el madrileño Eusebio Poncela alcanzó la popularidad y reconocimiento que sólo es capaz de otorgar la pequeña pantalla, alcanzando el status de estrella de nuestro cine, interviniendo en un puñado de entre las más destacadas películas españolas de los ochenta (Werther, La ley del deseo, Matador, Diario de invierno,El Dorado,...), prosiguiendo luego su guadianesca carrera (la fama de conflictivo y extravagante le persigue), con notables altibajos y altas cotas de calidad en ocasiones (Martín Hache, por ejemplo).
Pionero, junto a su compatriota Cantona, del éxodo de jugadores franceses a la Premier League, icono mediático y publicitario que abrió camino a los Beckham o Cristiano Ronaldo posteriores, el francés David Ginola fue uno de los futbolistas más carismáticos y recordados de los años noventa.

Esplendoroso topless de nuestra admirada Pilar Velázquez (no en vano, una de las musas de este modesto blog), extraído del añejo y olvidado film italiano Il fiori dai petali d'acciaio (1972)
Famosos por sus respectivos y coloristas disfraces, convertidos en icono de la comunidad gay, los neoyorkinos Village People fueron un preclaro ejemplo de grupo coral creado para la ocasión, con vistas al éxito de ventas en la época bulliciosa y vitalista de la disco music de los setenta y primeros ochenta, lo que lograron con crecres, manteniéndose en el candelero hasta la fecha, convirtiéndose en obligatoria presencia en cualquier fiesta pachanguera que se precie, gracias a megahits como YMCA, Macho man o éste inovidable In the Navy.
La radio deportiva española de los ochenta estuvo dominada por la figura polémica e inigualable de José María García. Tras su etapa en la cadena SER, García se convirtió en una de las figuras señeras y emblemáticas de la recién nacida y exitosa Antena 3 Radio (dirigida por Martín Ferrand, con figuras señeras como Hermida, Santiago Amón, García Juez, Luis y Antonio Herrero, Garci, Balbín o Carlos Pumares, entre otros), gracias a su popularísimo espacio en la medianoche, Supergarcía en la hora cero, que, aunque tendría prolongación en posteriores etapas en la COPE y Onda Cero (tras diversos avatares como la venta de Antena 3 a PRISA y la salida de sus principales estrellas), obtuvo sus mayores cotas de repercusión y pugnacidad en la mencionada cadena, junto a memorables colaboradores como Siro López, Pipi Estrada, Gaspar Rosety, Javier Ares. López Feito o el mismísimo Andrés Montes.
Una de las series de dibujos animados japoneses (anime) más recordadas de nuestra infancia fue Ulises 31, fechada en 1981, basada en los hechos y personajes de la Odisea de Homero.
El madrileño Gonzalo fue uno de los solistas más populares de la música española a fines de los 70 y primeros 80. A medio camino entre los cantautores y el fenómeno de fans en boga (Pecos, Bosé, Camilo Sesto,...), obtuvo gran fama gracias a algunos de sus temas, llegando a participar en uno de los capítulos de la mítica serie Verano azul (interpretaba a un alter ego, un cantante pop ídolo de jovencitas llamado Bruno, quien llegaba a Nerja para actuar y realizar unos videos) y representando a nuestro país en el Festival de la OTI de 1983, interpretando el tema, compuesto por él mismo, Quién piensa en tí.

El primer hombre del tiempo catódico que alcanzó fama y popularidad fue, en aquella primera etapa en blanco y negro del Ente público el toledano Mariano Medina. Durante casi tres décadas (se dice pronto), Medina, con su afable dicción y su inolvidable imagen, fue uno los iconos televisivos por excelencia, desde sus inicios en la recién inaugurada TVE -1956- hasta su jubilación en 1985.
En plena cima de su popularidad, tras el exitazo mundial y el fenómeno de masas que supuso el musical retro Grease, al lado de Travolta, la actriz y cantante australiana Olivia Newton-John, considerada en ese momento algo así como la novia del mundo, protagonizó el extraño y almibarado macro-musical Xanadú, al lado, nada menos, del mítico Gene Kelly. El intento se saldó en un sonoro fracaso que llevó su carrera a un callejón sin salida del que no lograría salir en los años siguientes.

Con apenas 17 años una jovencísima Verónica Mengod se convirtió en uno de los rostros de moda de la pequeña pantalla gracias a sus labores como presentadora del espacio infantil vespertino El kiosko, heredero de otros programas míticos de parecido corte, como Dabadabada, en el que le acompañaban gente como el dibujante José Ramón Sánchez, el cómico argentino Joe Rigoli o el teleñeco Pepe Soplillo, al que le ponía voz el inigualable Pepe Carabias.
Avanzadilla del LP Bailando sin salir de casa, este tema fue el primer éxito del grupo madrileño Olé Olé, el más representativo del tecno-pop español, tras el cambio de vocalista, tras la sustitución de Vicky Larraz por la neumática Marta Sánchez, quien daría al conjunto sus mayores cotas de gloria.

Por increíble que parezca viendo sus pintas , se trata de los periodistas José Mª Carrascal y Andrés Aberasturi en el año 1973, con motivo de la concesión al primero del Premio Nadal de Literatura. OMG!

Si hubo un presentador, un rostro catódico que marcó época en la tele patria de los setenta y ochenta, ése fue el inigualable José María Iñigo.SIXTIES, SEVENTIES, EIGHTIES, NINETIES...